Sin renunciar a lo nuestro
Nadie quiere vivir limitándose en las cenas familiares o diciendo que no a unas buenas pupusas el fin de semana. Nuestra comida es rica en sabor, tradición y energía.
El reto, especialmente si trabajamos sentados en una oficina en San Salvador, es aprender a combinar. Si almorzamos arroz y frijoles, podemos agregar una buena porción de vegetales frescos o un curtido casero para dar variedad y ligereza al plato.